“Aprendemos, enseñamos, conocemos con nuestro cuerpo entero. Con los sentimientos, con las emociones, con los deseos, con los miedos, con las dudas, con la pasión y también con la razón crítica, jamás sólo con ésta última”

Paolo Freire, 1993


domingo, 23 de noviembre de 2014

UNA NUEVA ENTREGA DE LOS PEQUESABIOS

          Continuamos trabajando algunos aspectos del aire relacionados con la manera en que podemos percibirlo, ya que no lo podemos ver ni tocar. Planteamos a nuestro niños y niñas una pregunta ¿el aire pesa? a lo que la mayoría contestaron que no, que era muy flojito y que no se podía pesar porque al cogerlo se escapaba, pero nosotros hemos visto distintas maneras de poder atraparlo como por ejemplo dentro de un globo, así que para ello presentamos una balanza tradicional y estuvimos experimentando pesando diferentes cosas y observando cómo se movían los platos según el peso de ellas. Pesamos globos de diferente tamaño y podíamos comprobar que el plato del globo más grande se iba ligeramente más hacia abajo, porque evidentemente contenía más aire que el globo pequeño.

          Siguiendo la teoría de esta balanza tradicional, construimos una balanza casera utilizando una regla a la que atamos una cuerda por la mitad y la fijamos con fixo a una mesa. En un extremos de la regla atamos un globo lleno de aire y en el otro extremo nivelamos con plastilina para crear un equilibrio perfecto. Al pinchar el globo la balanza se inclina inmediatamente hacia el lado de la plastilina, mostrándonos que el aire sí pesa aunque no podamos verlo. También podemos recrear el mismo experimento utilizando como balanza una percha.


          


 
           Y para seguir haciendo experimentos divertidos en los que percibamos el aire, ¿por qué no aprender a construir un cohete de forma casera? En primer lugar cada un pensó en qué podía consistir el experimento con la botella traída de casa con su agujero en el tapón, pero sólo senos ocurría comprobar que el aire estaba atrapado dentro, ya que al estrujarla notábamos cómo salía el aire por el agujero. Bueno, Saray también propuso introducir una cañita por el agujero, hacer una bolita de papel e introducirla en la cañita, entonces al preguntarle yo cómo intervenía ahí el aire ella contestó que soplábamos por la boca en la cañita y había que introducir la bolita de papel en la botella, Una manera de interpretar el experimento. Yo les expliqué que íbamos a construir un cohete y que el aire que había dentro de la botella iba a ser el motor para que nuestro cohete saliera disparado, además Saray tenía razón en que había que introducir una cañita en el agujero. Entonces Paula colocó un tapón encima de la cañita y al apretar la botella salía disparado, pero muy poquito.
 
          Entonces le presenté una cañita más gruesa y la introdujimos dentro de la cañita fina. Intentamos que saliera disparada apretando la botella, pero no había manera y Marcelo dijo que se escapaba el aire, Paula aportó que había que tapar el agujero y Mariela propuso hacerlo con un trozo de plastilina. En esto consiste nuestro experimento y esta ha sido la manera de construirlo entre todos con nuestras hipótesis. El aire que hay dentro de la botella ocupa un espacio y, al apretar la botella, el aire intenta salir por algún sitio porque no cabe dentro y empujará la cañita que saldrá disparada para que entre por el hueco que deja.

 

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