“Aprendemos, enseñamos, conocemos con nuestro cuerpo entero. Con los sentimientos, con las emociones, con los deseos, con los miedos, con las dudas, con la pasión y también con la razón crítica, jamás sólo con ésta última”

Paolo Freire, 1993


domingo, 23 de febrero de 2014

HUELVA, LA ORILLA DE LAS TRES CARABELAS

          Pasito a pasito vamos avanzando en el misterio que nos planteaba la poesía "Cantares" de Manuel Machado "Huelva, la orilla de las tres carabelas". El pasado lunes, el maestro José Carlos nos prestó un mapa de Huelva que habían traído a su clase, pues están estudiando cómo hacer una guía de viaje. En este mapa no localizamos los tres esqueletos de los que hablábamos en un principio, pero localizamos dónde estaba el mar, y en la orilla aparecía el dibujo de un barco u una torre. Al mirar el mapa por detrás, vimos que volvía a aparecer la torre y una estatua de un hombre con una bandera y señalando algo. Decidimos investigar sobre estas pistas y elaboramos una nota para casa.
 
          Al día siguiente Cayetano nos trajo un dibujo de tres barcos que se llamaban la Pinta, la Niña y la Santa María y Paula también nos dijo que su padres le había dicho que las carabelas son barcos, pero que iban a un sitio que ella no se acordaba. Pero algunos compañeros seguían insistiendo en que las carabelas eran tres esqueletos de piratas muertos, entonces decidimos recurrir a nuestro ordenador y buscamos en internet esta duda, entonces descubrimos que hay dos palabras que se parecían mucho: carabela y calavera, las comparamos y nos dimos cuenta de que diferían en tres letras, la primera hacía referencia a un barco y la segunda,  a los huesos de la cabeza (tengo que agradecer a una compañera de un cole de Huelva, que también nos ha respondido a través del blog, nos pondremos en contacto con ella para recibir más información). Ahora nos quedaba saber quiénes viajaban en esas carabelas, además de saber quién era el hombre de la estatua que señalaba y que pasaba con la torre que vimos en el mapa.
 
          Acudimos a la biblioteca del centro para buscar allí algún libro de carabelas, pero claro empezamos a buscar "a lo loco". Entonces nos detuvimos a pensar en cómo estaban organizados los libros, en una estantería estaban los de inglés, en otra sobre el cuerpo humano, e otra cuentos para educación infantil, otra de salud y deporte, otra de historia...Yo propuse buscar en la de historia y encontramos un libro en cuya portada aparecía una carabela, se llamaba "100 cosas que deberías saber sobre los exploradores". Fuimos leyendo y en una de las páginas hablaba de un tal Cristóbal Colón, cuya imagen se parecía a algunas fotos que habíamos visto en internet y que Paula relacionó con la estatua que estaba señalando, pues Colón era el capitán del barco y estaba señalando el mar o una isla que quería descubrir. Todos estuvieron de acuerdo en que era la isla del tesoro, pero continuamos leyendo y lo que Colón descubrió fue América, aunque en un principio él quería ir a las Indias, entonces dijo Paula: ¡Eso era lo que me había dicho mi padre y a mí se me había olvidado!
 
          También estuvimos investigando sobre quiénes viajaban con Colón, que muchos decían que viajaban piratas, pero leímos que eran marineros, aunque su vestimenta se parecía a la de los piratas y así más de uno y de una se quedó más conforme.
 
          ¿Y la torre? ¿Ponía en el mapa que era el monumento a la fe descubridora? María José nos trajo información y además de recordar en su trabajo lo de las tres carabelas apuntó que para llegar a América, atravesó el océano Atlántico. Además nos dijo que esa torre se la regaló a Huelva los Estados Unidos en señal de amistad y que representaba un fraile. Francisco nos dijo que un fraile era un camión, pero Marcelo dijo que no podía ser porque la estatua tenía cabeza.
         
           Y en ello estamos, cómo veis aunque nos quedan cabos sueltos, hemos avanzado mucho en el proceso y aunque hemos desvelado por qué en la poesía dice eso sobre Huelva, hemos abierto una investigación de gran interés para nuestros alumnos y alumnas, hasta tal punto que quieren visitar las tres carabelas y entrar en esa torre para ver qué hay dentro, pues han visto en la foto que había una puerta (muchos siguen insistiendo en que puede haber piratas muertos). Así que hemos decidido que entre todos vamos a organizar un viaje a Huelva. Toda la ayuda que nos prestéis nos será de gran utilidad.
 


POMPAS GIGANTES

          Esta semana, en nuestro taller de ciencia, hemos recordado los distintos instrumentos que hemos utilizado para crear pompas en la clase y les propuse crear uno nuevo que nos permitiera crear pompas de gran tamaño. Para ello utilizamos cañitas e hilo de algodón, cortamos la cañita por la mitad y, ayudándonos del hilo de algodón, construimos un rectángulo. Llenamos una cubeta con la mezcla para hacer pompas utilizada en sesiones anteriores, pero esta vez no utilizaríamos nuestro artilugio para soplar a través de él, sino que, sujetando el rectángulo por las cañitas, lo sumergiríamos y lo levantaríamos hacia arriba. Los resultados fueron increíbles, conseguimos crear pompas enormes, claro es que de esta manera conseguíamos atrapar gran cantidad de aire dentro de nuestra película jabonosa. ¡Probadlo en casa! ¡Os quedaréis con la boca abierta!
 
 


LA BEBIDA DEL SÉPTIMO ENANITO

          Y llegaron los inquilinos que habitaban la casa que había estado curioseando Blancanieves, esa casa tan peculiar que descubrimos la semana pasada en la que todo era del tamaño de un niño. Se trataba de siete enanitos que trabajaban en una mina y que a pesar de ser ricos porque poseían ya muchas piedras preciosas, zafiros y rubíes, acudían diariamente a su trabajo. Cuando entraron en su casa descubrieron que alguien había entrado allí, pues habían encontrado pistas que daba fe de ellos, un libro colocado en otro lugar, unas zapatillas desaparecidas, un trozo de empanada mordido...¡Y una niña acostada en la cama del séptimo enanito! Cuando estaban a punto de despertarla para pedirle explicaciones, se dieron cuenta de que la niña tenían los pies llenos de rasguños, entonces pensaron que alguien le habría querido hacer daño y decidieron dejarla dormir y al día siguiente hablarían con ella. Después se dispusieron a cenar, pero se dieron cuenta de que la botella de uno de los enanitos estaba vacía, no tenía agua, mientras que los demás la tenían hasta arriba. Lanzamos este problema a los niños y niñas y la primera solución que daban es que fueran al grifo a llenarla (¡qué trabajito les cuesta compartir), pero les dijimos que a partir de una determinada hora, cerraban la llave de paso y ya no había agua del grifo, entonces dijeron que uno de los enanitos compartiera con él, así comenzaron los trasvases de agua. Después del primer trasvase vimos que ahora había 5 botellas que tenían mucha agua y 2 que tenían mucho menos, entonces propusieron que otro enanito compartieran con los dos que tenían menos. De esta manera no conseguimos que todos tuvieran la misma cantidad de agua, así que desandamos el camino y comenzamos de nuevo, poniendo en práctica la propuesta de que todos tenían que compartir un poco para intentar que todos tuvieran la misma cantidad de agua. Claro, empezamos de nuevo con los trasvases ayudándonos de un embudo, pero era complicado, porque lo realizamos a "ojo de buen cubero" y claro, seguía sin quedarnos exactamente la misma cantidad de agua en todas las botellas. A nuestra compañera Ana se le ocurrió que podíamos utilizar el metro para medir la altura del agua, entonces estuvimos averiguando cómo se podía medir, y así conseguimos un resultado con el que todos estábamos de acuerdo.
          Posteriormente estuvimos hablando de otras situaciones en las que podemos utilizar el metro y lo incorporamos como otro recurso más de nuestra aula, para utilizarlo en cualquier experiencia que estimemos oportuna.
 




 

domingo, 16 de febrero de 2014

INVESTIGANDO SOBRE ANDALUCÍA

          Comenzamos a realizar algunas actividades preparándonos para celebrar la fiesta  del día de Andalucía. Todos los niños y niñas de infantil vamos a trabajar una poesía de Manuel Machado que lleva por título "Cantares" y donde se cita las ocho provincias de Andalucía, diciendo algo de cada una de ellas. A cada clase le ha tocado investigar una provincia y tendrá que explicar porque dice eso de la provincia en cuestión. La poesía es la siguiente:

Cádiz, salada claridad
Granada, agua oculta que llora
romana y mora.
Córdoba, callada
Málaga, cantaora
Almería, dorada
Plateado, Jaén.
Huelva, la orilla de las tres carabelas
Y Sevilla...

          A nosotros nos ha tocado Huelva y el pasado viernes estuvimos conversando sobre qué significaba "la orilla de las tres carabelas". Lo de la orilla estaba claro, algo de agua se trataba y de entre todos los sitios que dijeron que había agua, estábamos de acuerdo que el que tenía orilla era la playa. ¿Pero que pasa con las tres carabelas? Aquí se armó el lío, pues eso de las tres carabelas les sonaba a piratas, esqueletos, huesos y muertos ¡Habrá que investigarlo! Para ello ellos han dicho que podíamos buscar en libros de la biblioteca, en carteles, en un mapa de Huelva o en alguna peli que salga una playa de Huelva para ver si están los tres esqueletos. Si tenéis alguna información, ayudadnos a resolver este misterio de Huelva.
 

 

TERMINANDO NUESTRAS IVESTIGACIONES SOBRE EL MAÍZ

          Investigando la transformación del grano de maíz en palomita, nuestros compañeros Lola y Marcelo nos dijeron que dentro del grano había almidón y humedad o vapor. Cuando fuimos a mercadona a comprar los ingredientes de la pizza, investigamos si allí vendían almidón, y efectivamente, compramos un paquete y lo abrimos en clase, y comprobamos que eran unos polvitos blancos muy finitos parecidos o iguales a la harina de maíz que trajo la seño. Entonces ese almidón estaba dentro del grano, pero nosotros no conseguíamos verlo porque el grano tiene una cáscara muy dura que la seño nos contó que se llama pericarpio. Pero es que también dentro del grano hay unas gotitas de agua y para comprobarlo volvimos a hacer palomitas. Cuando metemos los granos de maíz en el microondas empiezan a calentarse, dentro del grano comienza a subir la temperatura, hasta que llegar a hacer dentro tanto calor que el almidón junto con las gotitas de agua empujan el pericarpio y sale con la forma de la palomita que ya conocemos. Efectivamente, al abrir el paquete sale humo, pero ese humo es vapor de agua, lo sabemos porque conseguimos atraparlo con un plato, y al levantarlo comprobamos que en el plato se habían quedado gotitas de agua. Así que esto no es magia, como en un principio habíamos pensado.
 
          También compramos en mercadona soja, que era otro cereal al que era alérgica Paula y no sabíamos cómo era. Encontramos soja frita, que se presentaba como un fruto seco, pero Cayetano también nos trajo brotes de soja, otra manera de presentarla donde la soja estaba como cocida y se podía comer en las ensaladas. Muchas gracias a todos y todas por participar en nuestra investigación


 

LA MESA DE LOS ENANITOS

          Continuamos leyendo nuestro cuento de Blancanieves y en el capítulo de hoy descubrimos que consiguió escapar de los peligros del bosque y encontró una casa construida en un enorme árbol, una casa muy peculiar ya que todo tenía el tamaño de un niño. Así que la princesa comenzó a curiosear cada uno de los rincones de la misma, observó que la mesa estaba puesta, así que incluso probó la cena que estaba preparada para las personas que vivían allí, que estarían a punto de llegar y que seguramente serían 7, porque ese número de elementos se repetía en distintas ocasiones. Por último subió a las habitaciones por una estrecha escalera y allí se quedó dormida en una de las camitas, pues estaba ya agotada del día tan duro que había pasado.
 
          Quisimos comprobar si vuestros hijos e hijas colaboraban en casa en algunas tareas como poner la mesa y todos decían que sí. Así que les propusimos que prepararan la mesa para los habitantes de esa casa. Cada niño o niña iba proponiendo elementos y todos los demás decíamos si era correcto tanto el número de ellos como el orden en que los ponían, pues había quien quería poner de golpe los platos con la comida sin ni siquiera haber puesto el mantel. Y así, con las ideas de todos, conseguimos poner una mesa fantástica. De comida usamos las palomitas que hicimos por la mañana, pero al final los enanitos no vinieron a nuestra clase, así que nos las comimos nosotros, pero primero hicimos un juego, la seño dijo que nos las podíamos comer si conseguíamos sentarnos todos en las siete sillas que habíamos colocado alrededor de la mesa ¡¡¡Y lo conseguimos!!! Compartiendo las sillas con nuestros compañeros, un poco aplastados, pero ninguno protestamos, porque nos esperaba el banquete de las palomitas.

 

CÓMO SE ESCRIBE UNA RECETA

          Tras la elaboración de nuestra deliciosa pizza en clase, decidimos que cada grupo anotara cómo elaboró la suya, pero no sabíamos de qué manera había que registrar una receta. ¿Tendría los mismos elementos que un cartel, invitación, listas de la compra, instrucciones de uso, textos que ya habíamos trabajado? Para ello pedimos a los niños y niñas que trajeran recetas de casa y por grupos las estuvimos leyendo y comparando. Después hicimos una puesta en común en gran grupo y determinamos de manera consensuada qué elementos debía incluir una receta: nombre de la comida, foto, ingredientes y cómo se hace (elaboración). Una vez determinados dichos elementos, visionamos las fotos realizadas el día de la elaboración de la pizza para recordar los pasos seguidos y poder así registrarla adecuadamente. Además nos inventamos un nombre para cada pizza, elección que no fue nada fácil porque aún nos resulta difícil eso de ponernos de acuerdo: La pizza número 1 se llamó pizza bonita, la número 2, pizza carita buena, y la del número 3, pizza corazón (la escribieron el día de San Valentín)